“El gran descubrimiento de nuestra época es que podemos Cambiar toda nuestra vida con solo cambiar la actitud de nuestras mentes”
Hay quienes viven porque sienten la obligación de cumplir con un itinerario, esperando marcar cuantas paradas obligatorias: el nacimiento, la escuela, la profesión, o el oficio, el matrimonio, la paternidad y la muerte. Son cientos de miles de personas que llegan y se despiden dentro del mismo plan. Para quienes así piensan, el sentido de la vida consiste únicamente en la llegada a los puertos, el paso por existencia encasilladas; consignados en distintos ficheros van quedando su registro de nacimiento, su matricula estudiantil, su cedula de identidad, los diplomas, certificaciones y al final, partimos.
Los sucesos que marcan distintas etapas en el historial personal, son apenas las consecuencias posibles de todos y cada uno de los momentos que se viven. Cada instante, cada acto humano, es la vida misma y no se puede malgastar en lamentos, indecisiones, en hostilidad, en miedos, conflictos sin resolver. La manera como se asume la experiencia, configura el estilo personal y la correspondencia a la actitud de conjunto frente a la responsabilidad de vivir.
Lo que siempre está en nuestras manos, es la posibilidad de reorganizar el mundo interior, de tal manera que dia a dia se instaure en cada quien un clima de profunda armonía, es decir, un estado de equilibrio emocional que se refleje positivamente a través del comportamiento.
Cuándo cumplimos años, la mayoría nos preguntan ¿cuántos años tienes?, respondemos veinte, treinta, cuarenta… setenta y dos.. equivocadamente, porque ya no tenemos esos años, los tuvimos, los vivimos y ahora no sabemos cuántos tendremos por vivir, cuántos nos serán concedidos. Los que sean, los que quedan, vívalos intensamente, minuto a minuto, creciendo como persona, es decir, cultivándose en el arte de vivir armoniosamente en equilibrio.
En este tiempo decembrino, es el momento para preparar nuestros sentimientos, pensamientos y comportamientos, considerar solo los convenientes, deseables, tener amor, acertar, apoyar, destacarse, elogiar, ser dichoso y amar.
Es justamente el factor de armonía interna que hace que las cosas resulten bien y como se desea, que los demás nos valoren y nos estimen. El objetivo de la vida es ser feliz. “El sitio para ser feliz es donde uno este y el momento para ser feliz es ya” hágalo ya!
En este día los invito con la gran bendición de Dios, a propiciar la transformación del espíritu de la navidad!, re-crear nuestras vidas en armonía. Feliz inicio de semana, mil bendiciones y una feliz navidad!!!!!
Hay quienes viven porque sienten la obligación de cumplir con un itinerario, esperando marcar cuantas paradas obligatorias: el nacimiento, la escuela, la profesión, o el oficio, el matrimonio, la paternidad y la muerte. Son cientos de miles de personas que llegan y se despiden dentro del mismo plan. Para quienes así piensan, el sentido de la vida consiste únicamente en la llegada a los puertos, el paso por existencia encasilladas; consignados en distintos ficheros van quedando su registro de nacimiento, su matricula estudiantil, su cedula de identidad, los diplomas, certificaciones y al final, partimos.
Los sucesos que marcan distintas etapas en el historial personal, son apenas las consecuencias posibles de todos y cada uno de los momentos que se viven. Cada instante, cada acto humano, es la vida misma y no se puede malgastar en lamentos, indecisiones, en hostilidad, en miedos, conflictos sin resolver. La manera como se asume la experiencia, configura el estilo personal y la correspondencia a la actitud de conjunto frente a la responsabilidad de vivir.
Lo que siempre está en nuestras manos, es la posibilidad de reorganizar el mundo interior, de tal manera que dia a dia se instaure en cada quien un clima de profunda armonía, es decir, un estado de equilibrio emocional que se refleje positivamente a través del comportamiento.
Cuándo cumplimos años, la mayoría nos preguntan ¿cuántos años tienes?, respondemos veinte, treinta, cuarenta… setenta y dos.. equivocadamente, porque ya no tenemos esos años, los tuvimos, los vivimos y ahora no sabemos cuántos tendremos por vivir, cuántos nos serán concedidos. Los que sean, los que quedan, vívalos intensamente, minuto a minuto, creciendo como persona, es decir, cultivándose en el arte de vivir armoniosamente en equilibrio.
En este tiempo decembrino, es el momento para preparar nuestros sentimientos, pensamientos y comportamientos, considerar solo los convenientes, deseables, tener amor, acertar, apoyar, destacarse, elogiar, ser dichoso y amar.
Es justamente el factor de armonía interna que hace que las cosas resulten bien y como se desea, que los demás nos valoren y nos estimen. El objetivo de la vida es ser feliz. “El sitio para ser feliz es donde uno este y el momento para ser feliz es ya” hágalo ya!
En este día los invito con la gran bendición de Dios, a propiciar la transformación del espíritu de la navidad!, re-crear nuestras vidas en armonía. Feliz inicio de semana, mil bendiciones y una feliz navidad!!!!!
MSC. MARIA ZURITA
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