HACEMOS CAMINOS, FORMAMOS FUTURO ! ! !

Enseñamos a. . . .¿Educar?, ¿Formar? ¿Enseñar? ó ¿aprender?

Ser educado es una actitud que conlleva valores de identidad, dar sentido a la vida, amor, respeto, honradez, valentía, esperanza, generosidad y sagacidad, desde este punto de vista reflexionar acerca de la violencia que vivimos en nuestra sociedad es algo tan complejo, parece que la frase de Abraham Maslow resumiera lo que estamos viviendo cada día “si la única herramienta que posees es el martillo, todo problema te parecerá un clavo”.

En primer lugar, como adulto no hemos aprendido a estar bien con los demás. Poco a poco nos estamos convirtiendo en analfabetos emocionales - incompetentes sociales. Mujeres y hombres incapaces de dialogar y escuchar. Y la escuela muestra la temperatura social ya que allí mismo se muestra que los niños han aprendido de los maestros y adultos a no estar bien con los otros.

En segundo lugar, el origen de muchas violencias cotidianas es la dificultad de comunicarnos con los que nos rodean, bien sea una idea, un punto de vista y el estado de ánimo. Debemos desaprender la violencia, enseñar para saber convivir, para hacer convivir y ser convives, es decir siendo con el otro.

Por consiguiente, los padres y maestros coincidimos en desear para nuestros hijos y alumnos que sean responsables, afectuosos, respetuosos, solidarios, que no se derrumben ante las dificultades, que no caigan en el alcohol ni en las drogas, que triunfen en su trabajo y sean felices en su familia y comunidad, pero en la practica, cuando se observan las programaciones y la tarea diaria, es fácil darse cuenta que el énfasis esta puesto exclusivamente en que nuestros hijos y estudiantes aprendan a leer, a escribir, que sepan matemáticas, informática, entre otros.

Hoy, aspectos como el desarrollo moral, personal y social, la tolerancia, el espíritu emprendedor, la autoafirmación, el desarrollo del pensamiento crítico, las habilidades de comunicación, el sentido positivo de la vida o el trabajo en equipo, sólo aparecen en actividades aisladas y descontextualizadas. El fenómeno de la violencia es multicausal y por este motivo enfatizar que la escuela no puede y no debe hacerse cargo solo de esta tarea.

Estamos acostumbrados a escuchar las siguientes frases eres un desastre, todo lo haces mal, ya estamos otra vez en lo mismo no serás nadie si sigues así, te estás comportando como un niño más pequeño , por tu culpa no., por tu culpa estamos todos disgustados, "por tu culpa estamos todos nerviosos, estas disgustándonos ya encontrarás lo que mereces, ¿cómo puedes hacernos esto?" Deberías haberlo hecho de otra manera, "puedes hacerlo si quieres. El medio ambiente en el que eduquemos a nuestros hijos y alumnos lo decidimos nosotros, si es un ambiente de gritos, chillar, mala cara, o perdiendo los estribos, sin normas, así se comportarán.

En la implantación de normas para conductas de obediencia, de orden, de higiene, de sinceridad, de puntualidad o de cooperación. Como en todas las conductas funcionales, el tratamiento debe hacerse a través del ambiente. Si damos la orden una vez, y el niño no la cumple, y nos limitamos a repetirla una y otra vez (y sigue sin cumplirla) hasta que al fin nos ponemos nerviosos, gritamos la orden, amenazamos. etc., lo que ha aprendido el niño es: A.- no es necesario obedecer la primera vez. (Lo único que pasa es que repitan la orden más de una vez). B.- de hecho no es necesario obedecer hasta que los padres o maestros se ponen nerviosos, lo cual se nota perfectamente porque gritan y amenazan.

En fin, Debemos desaprender lo que estamos haciendo y aprender a ser competentes, saber hacer las cosas, entender lo que se está haciendo y comprenderlo y además las implicaciones de nuestras acciones. En resumidas cuentas saber hacer con saber y con conciencia respecto de las consecuencias de ese hacer.
MSC. MARÍA ZURITA

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Maria Zurita

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